Guillermo Altadill relata su experiencia en el Fastnet 2011

FASTNET RACE 2011, CERCA DEL DRAMA

* La embarcación Rambler había perdido la quilla y 5 de sus 21 tripulantes estaban desaparecidos.

* Mi hijo Willy Altadill hacía su primera Fastnet a bordo del Leopard.

Agosto 2011…// Después de algunas semanas de entreno con Alex Thomson y Hugo Boss, el día 14 de agosto a las 11 de la mañana tomábamos la salida de lo que es la primera regata de preparacíon del proyecto IMOCA 60 de cara a competir como co-skipper en el circuito de este año.

El parte meteorológico no era excepcionalmente duro, quizá 30 nudos en algunos momentos pero nada del otro mundo. Hasta la Fastnet Rock tuvimos nuestra pelea con “Cheminées Poujoulat” de Bernard Stamm, justo antes de rodear la famosa roca y su faro, a Alex le pareció oir algo en la radio, de Rambler, un “Mayday”, pero después de prestar atención durante un rato no volvió a oir nada.

Siguiendo el tracker de las posiciones, estaba pendiente de la lucha entre Rambler y Leopard para ganar, ya que mi hijo Willy hacía su primera Fastnet a bordo del maxi inglés, que partía como uno de los favoritos. Después de tomar un rizo para ceñir hacia la boya de Pantaenious volvimos a oir por radio, esta vez más claro y desde un barco de salvamento irlandés, que Rambler había perdido la quilla y que 5 de sus 21 tripulantes estaban desaparecidos. Inmediatamente pedimos la posición del barco volcado y nos dirigimos hacia allí. Sólo estaba a 4 millas de nuestra posición.

En este momento las olas eran considerables y la visibilidad muy mala y durante dos horas estuvimos en la zona un helicóptero, una lancha del salvamento irlandés con la tripulación rescatada y una lancha particular que tomaba fotografías al paso de la Fastnet. Rastreaban la zona en busca de los 5 tripulantes desaparecidos. Al final, y después de 2 horas y media de permanecer en el agua, atados juntos para no perderse, eran rescatados, algunos con síntomas de hipotermia. Realmente tuvieron mucha suerte de que faltaban sólo dos horas para anochecer, de lo contrario la búsqueda hubiera sido mucho más complicada y con pocas posibilidades de éxito.

Nosotros nos pusimos a regatear de nuevo; habíamos perdido muchas millas pero contentos de que todo hubiera acabado bien, muchos de los tripulantes que había a bordo habían sido compañeros mios en diferentes regatas y Vueltas al Mundo, además Leopard, el barco con que normalmente navego, había ganado en su clase y mi hijo también.

En fin, que todo fue un buen susto que nos hará pensar en el futuro sobre la seguridad en los canting Keel. Ahora, y como una anécdota más y sin darle más importancia, estamos esperando que el Jurado Internacional nos dé una bonificación por parar, pero que no queremos que afecte a ningún barco que nos haya ganado, las regatas se pierden y se ganan en el agua.

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